Definición de artritis infecciosa:
• Se trata de un proceso agudo articular, de tipo infeccioso, supurado, localizado en una sola articulación y frecuentemente asociado con soluciones de continuidad de la piel de los alrededores.

Causas:
• Si bien en principio cualquier bacteria puede producir una artritis infecciosa, el Staphylococcus aureus es el responsable del 90 % de las artritis supuradas.
• Otros gérmenes que pueden ser responsables son el estreptococo, Haemophilus influenzae y bacilos gramnegativos.
• Entre los 16 y los 50 años el 75 % de las artritis están producidas por Neisseria gonorrhoeae.
Signos de la artritis infecciosa:
• El cuadro clínico típico consiste en la aparición de fiebre elevada con signos flogóticos en la articulación afecta, con enrojecimiento y aumento de la temperatura local, dolor a la movilización y disminución de la movilidad articular con posición antiálgica de la articulación.
• Con frecuencia existe el antecedente de traumatismo o manipulación (artrocentesis, infiltración de anestésico o antiinflamatorio) local.
• La rotura de un foco de osteomielitis en la cavidad articular desarrollará también una artritis supurada.
Diagnóstico:
• La existencia de signos inflamatorios localizados en una sola articulación, de comienzo agudo y con fiebre elevada debe sugerir el diagnóstico de artritis supurada infecciosa mientras no se demuestre lo contrario y, dentro de ellas, por orden de frecuencia, la artritis estafilocócica.
• El diagnóstico lo confirmará la artrocentesis y el posterior examen macro y microscópico del líquido, con posterior tinción de Gram, cultivo y determinación del nivel de glucosa en el líquido articular.
• En la artritis supurada, el líquido es de aspecto turbio, purulento, con gran riqueza en polinucleares. La glucosa en el líquido articular es baja y en especial la relación glucosa articular/glucosa plasmática. La tinción de Gram y el cultivo permiten la identificación del germen, sin olvidar que estas técnicas son negativas en una tercera parte de los casos.